Cuatro de cada diez colombianas están insatisfechas sexualmente - Amor
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Cuatro de cada diez colombianas están insatisfechas sexualmente

Foto: Ingimage
Una vocera de la comunidad que hizo este estudio le revela a RCN Radio los motivos.

Hace algunos años, en medio de una entrevista le preguntaron al cineasta estadounidense Woody Allen si el sexo era sucio, él sin pensárselo dos veces respondió: “el sexo es sucio solo si se hace bien”. Sin embargo, esa suciedad pícara y excitante a la que se refería el director de cine dista mucho de la suciedad con la que algunas personas satanizan muchas veces al sexo.

Es precisamente este tabú de considerar al acto sexual como sucio, vulgar, malo, impuro, lo que ha impedido que un buen número de mujeres colombianas puedan disfrutar de su sexualidad de una manera plena y sin pudores.

Vera, una comunidad “creada por mujeres que piensan en mujeres” del Colegio de Estudios Superiores de Administración (CESA), realizó una encuesta a 300 mujeres con edades comprendidas entre los 19 y los 90 años, de diferentes estratos y razas en las ciudades de Cali, Medellín y Bogotá y descubrió que cuatro de cada diez mujeres colombianas están insatisfechas sexualmente. 

De acuerdo con Vera, históricamente ha existido un tabú muy fuerte sobre el placer sexual femenino que impide a las mujeres disfrutar de su sexualidad. “Vemos al sexo como algo sucio y hablamos del tema en voz bajita porque nos da pena. Después de ver estos resultados nos dimos a la tarea de hablar con sexólogos, urólogos, ginecólogos y psicólogos y encontramos tres razones principales por las que las mujeres no desarrollan su sexualidad libremente”, expresa en diálogo con RCN Radio, Camila Escobar, co-fundadora de la comunidad. 

El primer factor causante de la insatisfacción sexual de las mujeres colombianas es el social, es decir, tabúes impuestos por la sociedad, ideas heredadas de generación en generación, estigmas y demás factores represivos que no nos permiten mirar la sexualidad como algo natural.

La segunda razón tiene que ver con la anatomía. Las mujeres tienen miedo de conocerse, de tocarse y encontrar sus puntos erógenos para así hacérselo saber a sus parejas.  “Cada mujer es completamente diferente anatómicamente, los puntos sensibles cambian y se estimulan de manera diferente. No hay una fórmula para satisfacer a todas las mujeres por igual más allá de conocernos a nosotras mismas”, asegura Escobar.

Por último, está el componente psicológico. Camila Escobar comenta que, “tú sexualidad depende mucho de tu autoestima, en tu sexualidad reflejas todo lo que haces, por eso descubrimos que si logramos empoderar a una mujer en su vida sexual, la logramos empoderar para las demás áreas de su vida”. 

Agrega que la sexualidad va de la mano con la personalidad de cada una. Aunque la sociedad nos ha inculcado que para disfrutar plenamente del sexo debemos obedecer a ciertos estereotipos femeninos como ser sexy y voluptuosa, lo cual no es verdad, realmente todas tienen que encontrar nuestra propia “identidad sexual. No tenemos por qué ser otras en la cama, ni hay por qué actuar como las actrices porno. Solo tenemos que ser nosotras mismas”.

De esta manera, Vera llegó a la conclusión que tabú + ideas heredadas + desconocimiento + falta de comunicación = orgasmo fingido. 

¿Por qué se finge un orgasmo?

De acuerdo con la encuesta realizada por la comunidad, un orgasmo se finge en un 44% por complacer a la otra persona.  El 40,6% por el tabú cultural acerca de cómo se siente el placer. El 16,4%  porque cree que el orgasmo es la finalidad del sexo. Un 6,3% por falta de autoconocimiento. Un 3,9% por miedo a que se acabe la relación sentimental. El 1,4% de las mujeres colombianas finge un orgasmo por pena a expresar corporalmente lo que está sintiendo y finalmente el 0,5% por dificultad física o enfermedad.

Es importante aclarar que no solo se encuestaron mujeres heterosexuales, las lesbianas también presentaron insatisfacción sexual con sus parejas por las mismas razones.

Es por eso que, buscando potenciar la vida sexual de las mujeres, rompiendo los esquemas y acabando con los tabúes, Vera entendió “la importancia sentimental por la que atraviesan las mujeres y cómo cada una de ellas tiene necesidades diferentes respecto a esto”. Es así como crearon cuatro kits sexuales:

Verano: En esta etapa se incluyen aquellas chicas que por cualquier razón no están siendo activas sexualmente en determinado momento.

Otoño: Mujeres solteras que se mantienen activas sexualmente.

Primavera: Parejas que sostienen relaciones sexuales de manera frecuente.

Invierno: Parejas cuya relación está entrando en una etapa de enfriamiento y es necesario prender nuevamente esa llama.

Para cada uno de los kits, incluyen diferentes juguetes sexuales, aceites, lubricantes y demás elementos eróticos que potenciarán su vida sexual tanto en pareja como en solitario, pues una mujer sola también se puede dar cariño. Masturbarse no es ningún pecado y tampoco algo de lo que avergonzarse.

Paralelamente a esto, Vera también cuenta con una sex coach’, talleres, conferencias y charlas personalizadas para ayudar a las mujeres a mejorar su vida sexual.

“La educación sexual no depende del estrato social ni la edad.  Estamos igual de desinformados en cualquier nivel educativo porque educación sexual de calidad no existe en el país, aquí únicamente nos enseñan a poner un condón y cómo más debemos cuidarnos, pero no hay una guía… Nosotros entregamos los kits sexuales con un manual explicando en qué etapa sexual se encuentra la persona, qué tipo de elementos necesita y cómo debe usarlos”, explica Camila Escobar.

Para desmitificar el sexo solo se necesita fuerza de voluntad, dejar de lado todos los prejuicios, abrir un poco más la mente y entender que no hay nada más universal que el acto sexual.

“Nos enseñaron que si no llegamos al orgasmo es malo. La relación sexual es una suma de muchas cosas y el clímax es solo una de ellas.  Una mujer puede venirse muchas veces o simplemente no hacerlo y también está bien. Otro tabú que existe es pensar que  yo nací mala o buena para la cama, lo que no es cierto; a lo largo del tiempo uno puede aprender muchas técnicas para mejorar. Hay que recordar que la satisfacción sexual de una mujer es como el éxito, cada quien lo define para sí mismo”, finaliza Camila Escobar.

Fuente: Sistema Integrado Digital
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