Es hora de minimizar al estrés y maximizar su fuerza de voluntad - Amor
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Es hora de minimizar al estrés y maximizar su fuerza de voluntad

El control sobre uno mismo es como un músculo. ¿Qué tal si prueba unos ejercicios que le den confianza en momentos en que la tentación ataque?

El control sobre uno mismo es como un músculo. ¿Qué tal si prueba unos ejercicios que le den confianza en momentos en que la tentación ataque?

La vida está llena de tentaciones que ponen a prueba nuestro autocontrol y amenazan la fuerza de voluntad, pero un reciente “cuerpo de investigación” asegura que puede conservarla sin perder la tranquilidad, y que es “más fácil de lo que se cree”.

De acuerdo con Roy Baumeister, sicólogo de la universidad Estatal de Florida, la fuerza de voluntad funciona igual que un músculo. Puede fatigarse por el exceso de uso, pero también fortalecerse para hacerle más productiva y ayudarle a vivir con menos estrés y más feliz.

“Lo único que se necesitan son seis hábitos saludables que le ayuden a mantener lleno el tanque de la fuerza de voluntad”, dijo Baumeister. Estos son:

1. Juegue a ser proactivo

Al seguir la pista de algunos trabajadores alemanes, Baumeister encontró que las personas pasaban entre tres y cuatro horas diarias reprimiendo deseos como la urgencia por ir a comer, tomar un descanso después del trabajo o, incluso, tener sexo.

El experto también encontró que las personas con un fuerte autocontrol se reprimen menos que otras (es decir, que son hombres y mujeres que no están esperando la autorización de los demás para ser felices).

En un principio, al sicólogo le pareció desconcertante pero pronto surgió la explicación: “Son más hábiles para arreglar sus vidas de manera productiva y evitar situaciones conflictivas. Por ejemplo, llevan el auto a arreglar antes de que se dañe, toman cierto tiempo para resolver los problemas, juegan a hacer y no a criticar, y se las arreglan para tener una oportunidad real de ser exitosos”.

2. Aproveche la calma antes de que haya una tormenta

Recuerde que usted no es adivina como para controlar las tensiones repentinas que llegan a la vida, pero quizá si puede utilizar los momentos apacibles para enfrentar los difíciles y persistentes.

Es mejor dejar de fumar, disminuir el consumo de alcohol o sostener esa conversación con su pareja, en temporadas en que su vida esté poco ajetreada. Así que, si se avecinan tiempo difíciles, pregúntese:

¿Cómo emplearé mi fuerza de voluntad hoy, esta tarde y la próxima semana?

3. Acabe con la desidia

Dejar las cosas para después es una costumbre universal (95 por ciento de las personas admiten hacerlo). Con frecuencia los sicólogos afirman que la causa de la negligencia es un compulsión a hacer las cosas a la perfección. Pero el doctor Baumeister y Dianne Tice descubrieron que es más probable que la impetuosidad sea la causa.

“Cuando los posponedores se encuentran ansiosos o aburridos buscan mejorar sus estados de ánimo con cualquier otra cosa; pero tarde o temprano el plazo vence y sufren más estrés y se enferman más que aquellos que llevan su vida con un horario”.

4. Tenga en cuenta lo básico

Trabajar para lograr una meta lleva a descuidar otros aspectos como las comidas y el horario de sueño; y lo que se ahorra en tiempo lo paga cuando se abre el apetito o pesan los párpados.

“La próxima vez que sienta que la voluntad empieza a flaquear, coma almendras o una manzana y recuerde que el buen descanso es igual de importante que la nutrición”.

5. Como los abogados: ponga todo por escrito

Dar seguimiento a su progreso es crucial para adelantar cualquier plan. Esto le brinda un estímulo inmediato, y en días debilidad representa la posibilidad de revisar lo que se ha apuntado y se obtiene un “empujón” mental (y emocional) antes de darse por vencida.

Subir un kilo en una semana no es desalentador si tiene una tabla donde se muestra la línea de descenso que tuvo en meses pasados o el último semestre.

6. Recompénsese bien y con frecuencia

Los incentivos hacen maravillas. Por ejemplo, a la periodista Esther Dyson, una disciplinada narradora, le complace comentar cómo después de años de no usar hilo dental con regularidad, fue motivada por un estímulo correcto: si usaba ese producto, podría nadar 5 minutos menos al día siguiente. Desde entonces, usa seda dental todas las noches.

“Todos necesitan encontrar su propia estrategia”, concluye la periodista.

Con información de Revista Prevention

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